martes, 22 de noviembre de 2011

"desde la cuna a la tumba"

A pesar del título, este es un punto de vista optimista y vitalista.Hoy en día ha quedado ya científicamente probado que el individuo no termina su desarrollo a una edad temprana de su vida, al final de su adolescencia, sino que continúa desarrollándose y “creciendo” a lo largo de toda su vida.
La educación debe poder ser dispensada y adquirida por una multitud de medios, de modo que lo importante no sea saber que camino ha seguido el individuo, sino lo que ha aprendido y aprehendido.