La educación es la clave del progreso y desarrollo del hombre. Desde la propuesta actual sobre educación ya no se habla de una actividad temporal destinada a una sola etapa de la vida, sino que abarca todo el ciclo vital y en cada una de las diversas fases cumple diferentes propósitos, pero todos destinados a un mismo fin que es la optimización personal. Referente a la educación durante la adultez se puede decir que su finalidad es la de prevenir la dependencia
Pero la educación dirigida a las personas mayores debe entenderse de forma distinta a la destinada a otros colectivos, ya que hay que tener en cuenta a quién va dirigida; la existencia de una responsabilidad compartida entre el alumno y el profesor; los conocimientos anteriores de dichas personas, porque serán el apoyo sobre el que cimentar los nuevos aprendizajes, que deben ir dirigidos a la solución de problemas prácticos o relacionados con la vida diaria para que el alumno vaya creando sus propias estrategias; y, sobre todo, la valoración de las diferencias individuales tanto relacionadas con la edad como con el funcionamiento de las estructuras cerebrales
Por todo ello, para evitar el deterioro cognitivo en las personas mayores hay que incidir en diferentes puntos, como por ejemplo:
- potenciar la lectura
- aprendizaje sobre campos nuevos que inciten interés
- prácticas de juegos que obliguen a pensar y recordar
- evitar el aislamiento y favorecer la comunicación con los otros
- y favorecer la actitud positiva hacia el aprendizaje
En definitiva, la educación para promocionar el aprendizaje en la adultez consiste en desarrollar tanto la vertiente cultural (acceso a los bienes culturales y elevación de la salud tanto física como mental), como social (integración en la sociedad para vencer la marginación), es decir, “adquirir conocimiento” que se concreta en alcanzar objetivos útiles para tener una buena calidad de vida, amistad y comprensión de los demás o, lo que es lo mismo, que las personas mayores se conviertan en agentes y protagonistas de su propio desarrollo y que sigan siendo activas para evitar la dependencia.
Y como se introducen desde la infancia hasta que se es adulto de las nuevas tecnologías, ¿cómo influyen en nuestro desarrollo vital? Los padres y los profesores son los que tienen que inculcar desde la infancia el buen uso de estas nuevas tecnologías.
ResponderEliminarNo sé que opinas tú acerca de este tema.
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ResponderEliminar¿Qué opinas de las actividades educativas en un Museo?
ResponderEliminarHola Mayte, me ha interesado mucho este tema ya que como futuros educadores nos vamos a encontrar en más de una ocasión con el tema de la motivación y educación de gente mayor y quizas con casos de inicios de demencia senil o similares, es importante el conocer el tema y no tener miedo a tratarlo ya que es una más de las realidades del mundo en el que estamos empezando, mucho ánimo y estamos en contacto.
ResponderEliminarLa educación es vital para el desarrollo de la población. Nos encontramos con generaciones que no han tenido acceso a una educación básica y es fundamental que se realice (sea a la edad que sea).
ResponderEliminarEn relación a lo que comentaba Beatriz, la introducción de las nuevas tecnologías, no me convence de que sean los padres los que deban introducir al menor en ese maravilloso mundo de Nuevas Tecnologías (NT). Mi humilde opinión es que no siempre los padres tienen las nociones necesarias para inculcar el buen uso de las tecnologías. Por eso suelen recaer todo ese esfuerzo en profesores y tutores. Si bien los padres pueden ejercer un apoyo vital para la buena utilización de los mismos.
Como bien dice Eli, a veces los padres no están lo suficientemente preparados para iniciarles en las TIC pero si para motivar a la adquisición de nuevos aprendizajes. La iniciativa y la motivación son fundamentales para adquirir nuevos conocimientos.
ResponderEliminarPor otro lado el hombre se desarrolla a lo largo de toda la vida aprendiendo y desaprendiendo, educando y reeducando, siempre es buen momento para adquirir nuevos conocimientos, por lo que muchas veces son nuestro hijos los que nos habitúan y nos enseñan